Una Serie B de 152 millones de euros, confirmada al detalle

QuantWare, el fabricante de procesadores cuánticos con sede en Delft, cerró una Serie B de 152 millones de euros (unos 178 millones de dólares) el 5 de mayo de 2026, en una ronda que la propia empresa y varios medios describen como la mayor Serie B deep-tech jamás levantada por una compañía neerlandesa.

Los nuevos inversores Intel Capital, In-Q-Tel y ETF Partners lideraron el capital fresco, junto a los inversores existentes FORWARD.one, Invest-NL Deep Tech Fund, InnovationQuarter Capital, Ground State Ventures y Graduate Ventures; QuantWare afirmó que la ronda estuvo sobresuscrita y no reveló valoración.

La apuesta industrial: KiloFab y VIO-40K

El dinero se destina a dos objetivos ligados entre sí: terminar VIO-40K, una arquitectura modular de procesadores diseñada para escalar hasta 10.000 qubits y unas 40.000 líneas de entrada y salida con un diseño de chiplet tridimensional, y construir KiloFab, a la que QuantWare llama la mayor fábrica dedicada del mundo para dispositivos cuánticos de arquitectura abierta.

KiloFab debería multiplicar por 20 la capacidad de producción de QuantWare, con las primeras entregas a clientes desde la nueva planta previstas para 2028; el consejero delegado y cofundador Matt Rijlaarsdam afirmó que la promesa de la computación cuántica solo puede cumplirse cuando pueda fabricarse y desplegarse a escala.

Cómo se compara esta ronda

152 millones de euros es mucho para una Serie B neerlandesa, pero se enmarca en una ola mayor de capital para hardware cuántico: la finlandesa IQM cerró unos 300 millones de euros y Quantinuum, participada mayoritariamente por Honeywell, cerró unos 600 millones de dólares, ambas en septiembre de 2025.

EmpresaPaísRondaImporteFecha
QuantWarePaíses BajosSerie B152 M€ (178 M$)Mayo de 2026
IQMFinlandiaRonda de crecimiento300 M€Septiembre de 2025
QuantinuumReino Unido / Estados UnidosRonda de crecimiento600 M$Septiembre de 2025

A diferencia de IQM y Quantinuum, que venden ordenadores cuánticos completos, QuantWare vende los procesadores y componentes que otros fabricantes integran, así que su ronda se lee mejor como la mayor apuesta hasta la fecha por la cadena de suministro que sostiene a las máquinas, no por un ordenador terminado.

Qué significa para compradores empresariales y del sector público

Para quien compra, lo relevante no es el tamaño del cheque sino aquello que financia: KiloFab es una línea de producción, no una ampliación de laboratorio, y QuantWare afirma que ya suministra a más de 50 clientes en 20 países, incluidos institutos nacionales de investigación y grandes tecnológicas.

La participación de In-Q-Tel, un inversor estratégico ligado a las prioridades de la comunidad de inteligencia estadounidense, es en sí misma una señal de que los compradores cercanos a lo gubernamental ya tratan el hardware cuántico como una cuestión de compras; las empresas y administraciones públicas europeas que todavía archivan lo cuántico como "esperar y ver" tienen una ventana cada vez más estrecha antes de que eso cambie también para ellas.