El móvil barato que desaparece

Los móviles más baratos abandonan el mercado en silencio. A principios de 2026 el segmento de móviles de menos de 100 dólares cayó cerca de un 59 por ciento interanual en uno de los mayores mercados del mundo, y los modelos de gama media vieron subidas de precio medidas en decenas de euros. Los dispositivos no empeoraron. Se encarecieron de fabricar, y en la parte baja de la gama esa diferencia es todo el caso de negocio.

La causa no son aranceles ni un incendio en una fábrica. Es la memoria. Los chips que guardan los datos de un móvil y hacen funcionar sus aplicaciones se han vuelto escasos y caros, y un dispositivo barato tiene poco margen para absorber la subida. Cuando el escalón más barato queda fuera de alcance, las personas a las que servía no dan el salto; conservan el hardware antiguo más tiempo.

Por qué escaseó la memoria

La IA se comió las obleas. Tres empresas, Samsung, SK Hynix y Micron, fabrican más del 95 por ciento de la DRAM del mundo, y han redirigido capacidad hacia la memoria de alto ancho de banda, los chips especializados que alimentan a los aceleradores de IA en los centros de datos. Esa memoria rinde, según se estima, de tres a cinco veces más ingresos por oblea que la DDR5 convencional de un móvil, así que la lógica comercial apunta en una sola dirección.

Cada oblea dedicada a la memoria de alto ancho de banda es una oblea que no fabrica DRAM ni NAND flash de consumo. El resultado es una escasez real de la memoria corriente de la que dependen móviles, portátiles y servidores baratos. Es la primera vez que la expansión de la IA llega a un escaparate que la mayoría de los compradores visita de verdad.

Cuánto sube el precio

En los móviles más baratos, la memoria es ya el coste dominante. Los analistas estiman que la memoria puede suponer cerca del 60 por ciento del coste de materiales de un terminal barato, por eso el dolor se concentra en la gama baja. Los buques insignia lo absorben; los dispositivos de entrada no pueden. La misma presión trepa hacia los portátiles y cualquier producto que se venda con mucha RAM o almacenamiento.

No es un parpadeo de dos semanas. Las previsiones del sector apuntan a precios de memoria elevados y suministro ajustado hasta al menos finales de 2027, porque la nueva capacidad de fabricación tarda años en construirse y la demanda de IA sigue subiendo. Trátelo como la nueva base, no como un pico pasajero que pueda cronometrar.

Qué significa para compradores y flotas de Europa

Europa compra a los mismos tres proveedores, así que se aplica la misma presión. Los móviles Android de entrada que rondaban los 120 a 150 euros van al alza, y el escalón barato se adelgaza en el continente y en el Reino Unido, donde el efecto se ve en libras con la misma claridad. Para un hogar es una molestia; para una empresa es un acontecimiento presupuestario.

Los propietarios que compran dispositivos en volumen, equipos de campo, puntos de venta, terminales de logística, lo notarán en el coste por unidad y en la reducción de opciones en la gama baja. Una renovación de flota planificada con los precios del año pasado superará el presupuesto, y el modelo de entrada que estandarizó quizá simplemente ya no exista a ese precio.

La conclusión para los propietarios

Planifique el hardware como un coste al alza, no plano. Fije ya los presupuestos de renovación con holgura y estire la vida útil donde la seguridad y el soporte lo permitan en lugar de reemplazar con la cadencia antigua. Donde vaya a haber una compra, adelantarse a otra subida puede compensar, y una flota reacondicionada bien elegida es una cobertura legítima mientras dure la escasez.

Sobre todo, especifique la memoria a propósito. El reflejo de sobredimensionar RAM y almacenamiento ahora lleva una prima real, así que ajuste el dispositivo a la tarea en vez de pagar por un margen que el trabajo no necesita.