Una consejera delegada habla claro

"Dada esa importancia, debemos tomar medidas. De lo contrario, no podremos sobrevivir en este entorno." Son palabras de la consejera delegada de Sony, Hiroko Totoki, en una entrevista con el Wall Street Journal publicada el 18 de agosto de 2026, sobre un tema que no era un videojuego ni un estudio: eran los chips de memoria.

Totoki confirmó lo que la industria sospechaba desde hace meses: Sony todavía no ha fijado una fecha de lanzamiento para la PlayStation 6. La razón que dio fue el precio y la disponibilidad de la memoria DRAM y NAND de la que depende cualquier consola moderna.

Asegurado hasta 2026, incierto después

Según la información publicada, Sony ha asegurado los componentes de memoria que necesita para el resto del año natural 2026. Más allá de esa ventana, la compañía no ha asumido ningún compromiso. Totoki dijo que los precios de la memoria se mantendrán muy altos hasta el ejercicio fiscal 2027, con el aumento del precio del cobre para placas de circuito impreso añadiendo más presión.

Ese horizonte de cuatro meses es el dato en el que conviene detenerse. Sony es uno de los mayores compradores individuales de memoria de consumo del mundo, y aun con esa escala de compra su visión de futuro solo alcanza con certeza unos pocos meses.

El auge de la IA llega al pasillo de las consolas

La escasez de memoria en sí no es nueva: lleva más de un año impulsada por la demanda de los centros de datos para entrenamiento e inferencia de IA. Lo nuevo es que una compañía nombre la causa de forma oficial y la vincule directamente con el retraso de un producto de consumo concreto.

Varios medios especializados en videojuegos, entre ellos TheSixthAxis, Yahoo Tech, eXputer, Gamingbible y GosuGamers, recogieron de forma independiente la misma entrevista del Wall Street Journal, citando todos la misma declaración de Totoki. Hasta ahora, la escasez de memoria ligada a la IA se había discutido sobre todo como un asunto de compras corporativas y de nube, con los grandes proveedores compitiendo por DRAM y NAND para sus centros de datos. Las palabras de Totoki son la prueba más clara hasta la fecha de que esa misma escasez ha llegado a las hojas de ruta de hardware de consumo en la cima de la industria.

Qué significa esto para los negocios de electrónica en la UE y el Reino Unido

Para minoristas de electrónica, distribuidores de hardware y cualquier negocio en la UE o el Reino Unido que planifique marketing o inventario en torno a la ventana de lanzamiento de una consola, la conclusión práctica es clara: dar por segura una PS6 en 2027 no es una base de planificación prudente. La propia visibilidad de compras de Totoki termina al borde de 2026, y la presión sobre los precios debería continuar hasta el ejercicio fiscal 2027 al margen de cuándo Sony fije por fin una fecha.

La consecuencia va más allá de los videojuegos. Cualquier negocio en la UE o el Reino Unido que dependa de componentes basados en DRAM o NAND, desde terminales de punto de venta hasta sistemas embebidos, portátiles o equipos de red, debería esperar que los precios de la memoria sigan elevados durante más tiempo del previsto. En términos de euros o libras, es poco probable que el coste de materiales ligado a la memoria baje de forma notable antes de 2027 como pronto. España, uno de los mayores mercados de videojuegos de Europa, no es una excepción a esta presión de costes. La ausencia de una fecha fija para la PS6 es, ya hoy, el dato operativamente relevante.