Un día de ventas récord y un expediente de despidos

La misma semana salieron dos documentos de las oficinas de Nothing junto a Kings Cross, en Londres. Uno era una cifra de ventas que la empresa publicó encantada: el Phone (4b) vendió 29.537 unidades en su primer día, lo que el cofundador Akis Evangelidis calificó de récord en su segmento de precio. El otro era un proceso de consulta por despidos. City AM informó el 24 de julio de que más de 100 de los aproximadamente 800 empleados en todo el mundo podrían verse afectados, unos 25 de ellos solo en el equipo global de marketing.

Las funciones afectadas son marketing de producto, redes sociales, creatividad, producción y gestión de proyectos, y parte del marketing de producto de móvil y software se traslada a la India. Las consultas han comenzado en varias regiones y algunos empleados ya han salido. Nothing había recortado antes este mismo año puestos de ventas y marketing en Shenzhen.

El relato de la propia empresa es de crecimiento y no de repliegue. Afirma que reestructura partes del equipo global para preparar su siguiente fase, que introduce unidades de negocio específicas, entre ellas una nativa de inteligencia artificial, y que agrupa países individuales en centros regionales. Sobre un informe aparte según el cual Nothing abandonaba una docena de mercados, Evangelidis fue más contundente: lo llamó noticia falsa y afirmó que no se cierra ningún mercado.

Cuando un componente supera la mitad de la factura

La cifra que lo explica: la memoria es hoy la partida más cara de un teléfono y representa más de la mitad del coste del hardware. No es un dato de Nothing sino una condición del sector, y Carl Pei lleva meses describiéndola en público. Ha explicado que el coste de la memoria se duplicó mientras el Phone (4a) estaba en desarrollo y se volvió a duplicar tras el lanzamiento del teléfono, es decir, se multiplicó por cuatro dentro de un mismo ciclo de producto.

Algunas líneas de memoria han subido hasta un 300%. Módulos que hace un año costaban menos de 20 dólares podrían pasar de 100 dólares en los modelos de gama alta antes de que termine el año. Los terminales aparecidos desde febrero de 2026 han llegado con precios unos 100 dólares por encima de la generación a la que sustituyen, y Pei prevé que los precios sigan subiendo el resto de este año y quizá el siguiente.

Léase así: una empresa con un 150% de crecimiento de ingresos y un día de ventas récord está tramitando un expediente de despidos. Ambos hechos no se contradicen, porque la presión no viene de los clientes. Viene de un mercado de proveedores donde cuatro empresas fijan el precio, y ninguna cantidad de plantilla de marketing altera esa aritmética.

Qué revela una empresa que crece y recorta

La lección de gestión va mucho más allá de los teléfonos. Cuando un único insumo comprado supera alrededor de la mitad del coste de producción, el apalancamiento operativo se ha desplazado en silencio al balance de su proveedor. Todo lo que usted controla pierde peso relativo, y el ahorro interno a su alcance es pequeño frente a la partida que se ha movido. Los recortes en esa posición sirven para ganar tiempo, y así deberían entenderse y comunicarse.

Junto a la historia de crecimiento conviene anotar un detalle de gobierno corporativo. Nothing superó los 1.000 millones de dólares de ingresos acumulados el año pasado y fue valorada en 1.300 millones en 2025, pero sus cuentas del ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2024 siguen sin presentarse. Cifras llamativas y depósitos de cuentas fuera de plazo son una combinación que cualquier contraparte que conceda crédito o se comprometa a un acuerdo de suministro debería valorar de forma consciente.

El paso práctico: coja su lista de materiales y localice cualquier insumo de un solo proveedor que supere el 40% del coste unitario. Para cada uno, establezca hoy cuánto costaría una segunda fuente y cuánto tardaría en homologarla. Esas dos cifras son toda la negociación, y el momento de obtenerlas es antes de la renovación, no durante ella.