Veintiún nombres en el registro, y ninguno de los dos figura
Quien abra el 30 de julio el registro de servicios designados de la Comisión Europea contará veintiún nombres. Amazon Store, la App Store de Apple, Booking.com, LinkedIn, Facebook, Instagram, WhatsApp, Pinterest, Snapchat, TikTok, Temu, Shein, Wikipedia, X, YouTube, Zalando. Solo dos motores de búsqueda: Google Search y Bing. Ni ChatGPT ni Roblox aparecen en esa lista.
Bloomberg informó el 29 de julio de que esto está a punto de cambiar y de que la Comisión designará a ambos como plataformas en línea de muy gran tamaño ya en agosto. No hay nada firmado. El registro sigue siendo el registro.
Por qué importa: una designación no es un estado de ánimo ni un aviso. Es un acto administrativo con fecha que pone en marcha un plazo, y el registro es donde puede verse ocurrir sin esperar a ninguna nota de prensa.
El detonante es un recuento de usuarios, no una capacidad
El Reglamento de Servicios Digitales fija una sola cifra y construye todo lo demás encima. Un servicio con 45 millones de destinatarios activos medios al mes en la Unión Europea es muy grande, y la propia norma describe ese valor como el 10 por ciento de la población de la Unión. Los proveedores cuentan a sus usuarios y publican el total.
OpenAI declara 120,4 millones de destinatarios medios mensuales en la UE para la búsqueda de ChatGPT. Roblox publica unos 48 millones para el semestre que terminó el 13 de febrero de 2026. Ambas cifras las difundieron las propias compañías, porque la norma se lo exige.
La consecuencia: a ninguno de los dos productos se le aplicó un examen de capacidades y ningún modelo fue evaluado. ChatGPT entra en el régimen europeo de plataformas por aritmética, bajo una ley de contenidos redactada cuando los chatbots todavía no le importaban a nadie.
Tres millones de usuarios son todo el margen
Roblox está unos tres millones por encima de la línea. Es un margen de alrededor del seis por ciento sobre un umbral que ya no volverá a cruzar hacia abajo, y convertiría a Roblox en la primera plataforma de videojuegos incorporada a la categoría.
El umbral se entiende mejor a escala nacional. La Unión tiene unos 450 millones de habitantes, de modo que 45 millones equivalen a uno de cada diez europeos. España cuenta con cerca de 48 millones de personas, así que la línea coincide casi exactamente con toda la población española, y un servicio puede alcanzarla sin ser especialmente visible en España.
Ahora bien: el recuento se hace servicio por servicio, no empresa por empresa. Un proveedor puede operar un producto designado y otros tres que no lo estén, y las obligaciones siguen justo al producto que usted ha comprado.
Lo que llega cuatro meses después de la carta
La designación es una notificación, y las obligaciones pesadas se aplican cuatro meses después de que llegue. La primera evaluación de riesgos sistémicos vence dentro de esos mismos cuatro meses, y por eso la carta importa más que el anuncio.
A partir de ahí el servicio carga con un ciclo anual: medidas de reducción del riesgo, una auditoría independiente cada año, acceso a datos para investigadores acreditados, transparencia sobre los sistemas de recomendación con una opción que no se base en la elaboración de perfiles, un mecanismo de respuesta a crisis y una tasa de supervisión anual. En los servicios designados supervisa directamente la Comisión, en lugar de dejarlo en manos de un coordinador nacional.
El 2 de agosto de 2026, dentro de tres días, el Reglamento de IA añade su propia capa: las obligaciones de transparencia del artículo 50 pasan a ser exigibles y la Comisión obtiene su instrumental para modelos de uso general, con solicitudes de información, acceso a los modelos y potestad de retirada, y multas de hasta 15 millones de euros o el 3 por ciento del volumen de negocio anual mundial.
Qué poner en el expediente del proveedor antes del otoño
Enumere todos los servicios de IA que estén en producción y busque después la cifra pública de usuarios europeos de cada uno. Todo lo que se acerque a los 45 millones hay que planificarlo ya, porque el plazo de cuatro meses arranca sin consultar su hoja de ruta.
Pregunte luego por escrito a cada proveedor qué cambia para los usuarios europeos tras una designación. Las auditorías y las evaluaciones de riesgo no se quedan en el departamento de cumplimiento: cambian qué se registra, qué rechaza el modelo, qué valores por defecto se envían a la UE y con qué rapidez se mueve algo de todo eso.
En resumen: un contrato redactado a partir de una especificación de producto estadounidense no describe un producto europeo supervisado. Cerrar la distancia entre esos dos documentos es la tarea de este trimestre.
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