La regla detrás de la elección
Los Países Bajos no se limitaron a decidir dejar Microsoft. De paso escribieron una segunda regla que descartó otras dos opciones de Linux muy conocidas. Cuando los desarrolladores vinculados al Ministerio del Interior eligieron una base para DAWO, el nuevo entorno de trabajo digitalmente autónomo del gobierno, rechazaron openSUSE, respaldado por la empresa SUSE, y Fedora, propiedad de IBM. Eligieron NixOS en su lugar, una distribución liderada por un equipo holandés, porque el desarrollador Victor Gevers y sus colegas Rutger Putter y Bram Buijs la consideraron la única opción sin ninguna empresa que controlara su rumbo.
Ese es un criterio más estrecho que no ser estadounidense, y más difícil de cumplir. Mucho software cuenta como europeo y aun así responde a un único dueño comercial que puede cambiar licencias, precios o prioridades por su cuenta. El criterio holandés también descarta eso.
Tres opciones, una prueba real
Puestas una junto a otra, la elección no estuvo reñida.
| Opción | Quién la controla | Veredicto holandés |
|---|---|---|
| NixOS | Ninguna empresa; proyecto de código abierto liderado por holandeses | Elegida como base de DAWO |
| openSUSE | SUSE, un proveedor comercial de Linux | Rechazada |
| Fedora | IBM, propietaria también de Red Hat | Rechazada |
Las dos opciones rechazadas son distribuciones Linux respetadas y muy usadas, y cualquiera habría sacado a los Países Bajos de Windows. Ninguna los habría sacado de la dependencia de un proveedor, que es justo la parte del problema que el equipo de DAWO dice estar resolviendo.
El incidente que lo puso en marcha
El proyecto se remonta a principios de 2025, cuando el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional en La Haya, según se informó, perdió el acceso al correo de Microsoft y a otros servicios tras las sanciones de Estados Unidos contra la corte. Los funcionarios holandeses señalaron el episodio como prueba de que una empresa extranjera puede cortarle a un gobierno sus herramientas por orden de otro gobierno extranjero, sin importar lo que quiera el cliente. Microsoft niega esa versión de los hechos.
Sea cual sea la versión correcta, el efecto político fue el mismo. Para julio de 2025, la Comisión Interdepartamental de Operaciones Empresariales del Gobierno había convertido un puesto de trabajo digital estandarizado y soberano en política oficial, y encargó a tres proveedores estatales de TI, SSC-ICT, DICTU y DUO-ICT, construirlo.
El piloto que nadie apresura
Ocho municipios ya usan DAWO en su trabajo diario, coordinados por la Asociación de Municipios de los Países Bajos, y el equipo responsable apunta a una primera versión estable en 2027, sin fecha fija para un despliegue nacional después. Para un proyecto presentado como urgente, el ritmo parece deliberadamente lento, y eso mismo es una señal: cambiar mal todo el conjunto de escritorio de un gobierno recrearía el problema de dependencia en una forma nueva y más difícil de resolver.
Los Países Bajos no son los únicos que hacen esta apuesta. Dinamarca y Francia llevan a cabo salidas comparables del software de oficina estadounidense, y Francia también eligió NixOS como su propia base, por la misma razón exacta: un sistema operativo del que depende un gobierno no debería responder a una sola empresa, extranjera o nacional.
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