Un Fondo Mayor, el Mismo Diseño

Anthropic destinará 5 millones de dólares a financiar investigación independiente y de código abierto sobre cómo Claude afecta el bienestar de los usuarios, desde el comportamiento que busca compañía hasta la orientación en crisis de salud mental, la calibración de las negativas del modelo y el riesgo que se acumula a lo largo de conversaciones largas. La empresa publicó el programa el 25 de agosto de 2026, con solicitudes hasta el 21 de septiembre y notificación a los seleccionados antes del 5 de octubre. Quienes reciban la beca mantienen independencia total sobre sus resultados y publican todo como código abierto que cualquier desarrollador puede usar, un compromiso de transparencia claramente más fuerte que el habitual en la investigación de seguridad financiada por los propios laboratorios.

El fondo es 2,5 veces mayor que un programa similar que OpenAI gestionó ocho meses antes. El AI and Mental Health Grant Program de OpenAI abrió el 1 de diciembre de 2025 y cerró el 19 de diciembre, con un fondo total limitado a 2 millones de dólares y becas individuales de entre 5.000 y 100.000 dólares. Para una empresa de la zona euro, esas cifras equivalen a unos 4,6 millones de euros frente a unos 1,8 millones de euros, una diferencia real de tamaño que no cambia quién controla los datos subyacentes.

Lo Que Ya Advertía la Crítica del Grantwashing

Los investigadores J. Nathan Matias y Avriel Epps publicaron el 18 de diciembre de 2025 en Tech Policy Press una crítica al programa de OpenAI y lo llamaron grantwashing, ocho meses antes de que Anthropic anunciara el suyo. Su comparación central fue directa: la beca mediana de investigación en salud mental que otorgó el National Institute of Mental Health de Estados Unidos en 2024 fue de 642.918 dólares, más de seis veces la beca individual más alta de OpenAI y más de cien veces su mínimo.

El dinero era solo una parte de la crítica. Matias y Epps sostuvieron que los laboratorios retienen el único recurso que permitiría a investigadores externos medir el daño real, los registros de uso y los datos de interacción que muestran cómo habla la gente con estos sistemas en el día a día, y que ninguno de los dos programas entrega nada de eso. Su propuesta era estructural: pidieron a las empresas de IA que destinaran entre el 3 y el 5 por ciento de su presupuesto anual de investigación a ciencia de seguridad genuinamente independiente, el mismo orden de magnitud que el Human Genome Project reservó para la investigación ética junto a la propia ciencia.

Por Qué los Expedientes de Cumplimiento en la UE y el Reino Unido Necesitan Más

Los reguladores europeos ya tenían un proceso vinculante para este tipo exacto de daño antes de que existieran las becas de Anthropic. El 10 de julio de 2026, la Comisión Europea emitió una conclusión preliminar según la cual el diseño adictivo de Instagram y Facebook infringe la Ley de Servicios Digitales, señalando directamente el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones push y los sistemas de recomendación personalizados. El reproche de la Comisión se centra en que Meta no evaluó ni mitigó adecuadamente el riesgo que esas funciones suponen para el bienestar de los usuarios, incluidos los menores.

Ese es el estándar frente al que se mide un programa de becas de 5 millones de dólares en cuanto una empresa de la UE o del Reino Unido lo cita en una evaluación de riesgos de la DSA o en un expediente de cumplimiento del artículo 5 de la Ley de IA. Anthropic sigue eligiendo a quién financia, sigue controlando el acceso al modelo y a la telemetría, y sigue definiendo qué cuenta como riguroso, el mismo esquema que Matias y Epps describieron ocho meses antes como diseñado para frenar normas vinculantes en lugar de cumplirlas.